DEI se canceló. DAI llegó. Cómo la IA está redefiniendo la inclusión empresarial en 2026
- Diego Tomasino

- hace 4 días
- 5 Min. de lectura
Hello my people!
La palabra “diversity” ya no es neutral. En 2025, las Fortune 100 la eliminaron del 98% de sus comunicaciones. No porque las empresas hayan dejado de importarles el tema, sino porque la palabra se convirtió en un campo minado político que puede costarle a una organización contratos, relaciones con inversores y, en Estados Unidos, incluso litigios.
La pregunta para los ejecutivos latinoamericanos y globales no es ¿deberíamos abandonar la inclusión? Es más incómoda que eso: ¿cómo seguimos haciendo el trabajo sin la terminología que lo definió por dos décadas?
Hay una respuesta que funciona. Y pasa por la IA.

La raíz del problema
Los programas DEI se convirtieron en blancos políticos en Estados Unidos después de las órdenes ejecutivas de la administración Trump en 2025, que prohibieron programas de este tipo en contratistas federales y pusieron presión sobre empresas privadas. La reacción en cadena fue rápida: Amazon eliminó grupos de recursos para empleados y redujo su programa de proveedores diversos. McDonald’s suspendió sus metas de representación. Meta desmanteló su equipo de DEI por completo.
El dato más revelador viene de Harvard Law: las empresas no solo dejaron de usar “DEI”, también cayeron los términos “diversity,” “equity,” “inclusion” y “racial equity.” Borrón total.
El problema con eso es obvio. Los sesgos estructurales en contratación, promoción y compensación no desaparecen porque cambies el nombre del programa o dejes de mencionarlo en el reporte anual.
Lo que está pasando en realidad
Las empresas más estratégicas no están abandonando el trabajo. Lo están reencuadrando. El vocabulario que está ganando terreno incluye “belonging” (pertenencia), “opportunity programs,” “talent equity,” “skills-first hiring” y “fair access.” No son eufemismos vacíos — son marcos que conectan la inclusión directamente con resultados de negocio medibles, lo que los hace mucho más difíciles de atacar políticamente.
Y aquí es donde la IA cambia la ecuación de fondo.
Los programas DEI tradicionales dependían de compromisos voluntarios, declaraciones públicas y metas numéricas. Eso los hacía visibles y vulnerables. La IA permite hacer el mismo trabajo de forma sistémica — integrada en los procesos, sin necesitar un cartel. Convierte el sesgo en un problema técnico que puede resolverse con datos, y eso es mucho más difícil de desmantelar con un decreto.
Tres usos concretos de la IA para sostener la interseccionalidad
1. Selección de talento sin sesgo incrustado
Los modelos de lenguaje pueden analizar descripciones de puesto, identificar redacciones que desincentivan a ciertos perfiles — mujeres, primera generación universitaria, candidatos de regiones no metropolitanas — y sugerir alternativas neutras. Más allá del lenguaje, los sistemas de IA pueden detectar patrones en decisiones históricas de contratación donde el sesgo es estadístico pero no intencional.
2. Visibilidad de trayectorias internas
La IA puede mapear quién tiene acceso a proyectos de alta visibilidad, a mentores senior y a programas de desarrollo. Si ciertos perfiles demográficos están sistemáticamente fuera de esas rutas, el sistema lo muestra antes de que se convierta en un problema de retención o reputación. Convierte una intuición en un dato.
3. Medición sin exposición política
En lugar de publicar reportes anuales de diversidad que hoy son blancos públicos, las empresas pueden medir internamente el avance en acceso equitativo y usar esos datos para decisiones de gestión. El compromiso sigue, pero la conversación queda dentro de la sala de dirección.
CASO 1
Unilever — IA en contratación, antes de que fuera tendencia
Unilever lleva años usando IA en su proceso de selección. El resultado más documentado: un aumento del 16% en la diversidad de candidatos preseleccionados después de implementar software de entrevista basado en inteligencia artificial. Pero lo más interesante no es ese número.
Es cómo llegaron a él.
Unilever usó modelos predictivos para analizar retroactivamente sus decisiones de contratación e identificó sesgos estadísticos basados en género, etnia y clase socioeconómica que los entrevistadores humanos no habían notado. No lo llamaron un programa DEI. Lo llamaron un problema de calidad en el proceso de selección. Ese reencuadre cambió la conversación internamente y neutralizó la resistencia habitual.
En 2024 expandieron un programa de mentoría inversa donde empleados junior trabajan directamente con líderes sénior para discutir inclusión, fatiga digital e interseccionalidad. El marco es “Equity for Impact” — ni “diversity” ni “DEI.” El resultado práctico: Unilever mantiene sus compromisos de fondo mientras navega el clima político con un vocabulario que no pone en riesgo contratos ni relaciones institucionales.

CASO 2
Walmart — De “Chief Diversity Officer” a “Chief Belonging Officer”
Walmart hizo el cambio de framing más documentado del sector: renombró a su máximo ejecutivo de diversidad como Chief Belonging Officer y publicó en 2024 su primer “Annual Belonging, Diversity, Equity & Inclusion Report” con ese orden de palabras. Belonging primero.
Pero el cambio de lenguaje vino con cambios reales.
Walmart lanzó en 2025 un AI interview coach, una herramienta que ayuda a candidatos internos — especialmente en roles frontline — a prepararse para entrevistas y acceder a posiciones de mayor responsabilidad. La iniciativa parte de un dato concreto: el 75% de los gerentes de Walmart empezaron como asociados de tienda. El coach de IA no es un programa de diversidad; es un programa de movilidad interna que, en la práctica, crea acceso equitativo para los 2.1 millones de empleados de la empresa.
Además, Walmart lanzó el Skills-First Workforce Initiative, un mapeo de 11 millones de puestos frontline basado en competencias, no en credenciales. Eliminar requisitos de título universitario donde no son necesarios tiene un impacto interseccional enorme — abre puertas a grupos históricamente excluidos del mercado formal — pero el argumento comercial es suficientemente sólido para sobrevivir cualquier clima político.

Lo que esto significa para l@s líderes
El trabajo de inclusión no murió con la palabra “diversity.” Lo que murió es la versión declarativa de ese trabajo: los reportes anuales llenos de compromisos, los objetivos de representación publicados en LinkedIn, las iniciativas con nombre de campaña.
Lo que funciona ahora es sistémico. Va embebido en los procesos de talento, no en iniciativas paralelas. Se mide en métricas de negocio — calidad de contratación, retención, acceso a desarrollo — no en conteos demográficos.
Tres preguntas que vale hacerse hoy: ¿Nuestros procesos de contratación tienen sesgos estadísticos documentados o solo asumimos que no? ¿La inversión en desarrollo interno llega equitativamente a todos los perfiles o tenemos puntos ciegos? ¿El vocabulario que usamos conecta con resultados de negocio o aún suena a campaña?
Una última cosa
La interseccionalidad — el reconocimiento de que las personas tienen identidades múltiples que se superponen y afectan su experiencia laboral — no desaparece porque las empresas dejen de usar la palabra. Las mujeres de primera generación universitaria en roles técnicos o carreras STEM siguen enfrentando barreras distintas a las de sus colegas varones. Los empleados de zonas no metropolitanas tienen trayectorias de carrera diferentes. Las personas trans siguen sin tener acceso a trabajos formales. Las personas LGBTQ siguen sufriendo acoso y discriminación en las empresas. Eso es real con o sin programa DEI.
Lo que cambia es cómo las empresas eligen intervenir. En 2026, las que lo hagan bien no lo harán con carteles ni con reportes públicos. Lo harán con datos, con IA, y con procesos diseñados desde adentro.
Eso no es abandonar la inclusión. Es hacerla más difícil de desmantelar.
Fuentes consultadas:
Harvard Law School — DEI in Transition: 2025 Corporate Diversity Disclosure Trends
Walmart Corporate — 2024 Annual Belonging, Diversity, Equity & Inclusion Report
Walmart Corporate — AI Interview Coach Launch, 2025
Technology Magazine — How Unilever Uses AI & Digital Solutions
Diversity.com — Why Companies Are Reframing DEI Language in 2025
Gravity Research — 5 Findings That Defined DEI in 2025



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